interdigitates said,
"Oh Dios Mio! espero con ansias el proximo cap. :) me encanta como escribes!"

graciaaaas:) me alegra que a alguien le guste mi forma de escribir, un beso

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posted 1 year ago
orianaperezp said,
"aww la firma de niall en la escayola :' ) síguela ♥"

aaw gracias♥ ahora me ire de vacaciones hasta el domingo y no tendre internet pero escribire y subire cuando llegue :)

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posted 1 year ago

Puedo decir que estuve poco tiempo en el hospital. Llegué el lunes por la tarde y el miércoles por la mañana ya me mandaban a mi casa. Durante el tiempo que estuve allí ni cabe decir que ninguna de mis “amigas”, las llamo así porque no se de que otra forma llamarlas, vinieron a hacerme una visita, la única que se molestó fue Carla que me llamó al móvil para preguntarme cómo estaba. Mis padres estaban conmigo cuando me dieron el alta y me llevaron a casa, donde se habían quedado Niall y Mark. Fue abrir la puerta principal y mi hermano apareció corriendo por el pasillo, dirigiéndose hacia mí.

-¡Nikki! –cuando parecía que iba a chocar conmigo frenó en seco- ¡Uy! Casi nos chocamos- y comenzó a reír- déjame ver –se puso de puntillas y se agarró al brazo que tenía enyesado para verlo desde arriba.

-¡Mark! –le grité mientras me apartaba de él- vamos, no seas niño chico, es igual que lo que tuviste tú hace unos años.

-Sí, pero yo no podía pintarme, a ti si puedo –comencé a reír al escuchar sus palabras

-Ni lo sueñes, píntale la escayola a Niall y deja la mía tranquila.

-No puedo, tiene el pie vendado.

-Mala suerte –le sonreí a modo de “Lo siento, te quedas sin firmar nada” y le pregunté por Niall-: Bueno, ¿y dónde está?

-En el salón viendo la tele.

Me asomé por la puerta sonriente, él estaba recostado en el sofá con sus muletas tiradas en el suelo, tenía el pie apoyado en un pequeño taburete. Corrí hacia él riéndome y me senté a su lado saltando sobre el sofá, haciéndolo botar a él y a mí, y dejando caer los cojines.

-¡Nikki! ¡Cuidado! –ambos comenzamos a reírnos- ¿qué tal ese brazo?

-Me dan para dos meses con la escayola y luego tendré que ir a rehabilitación –puse la cara de una niña pequeña a la que sus padres no le quieren comprar una piruleta y Niall comenzó a reírse de mí- ¿y tú?

-Ah, no ha sido nada –sonrió dejándome ver todos sus dientes blancos, su hermosa sonrisa que tanto me gustaba, señalo la pierna y continuó hablando-: es un esguince de tobillo pero es muy leve y en una semana más o menos ya podré apoyar el pie y comenzar a caminar, por eso me han puesto una venda –sacó la lengua y comenzó a burlarse de mí-, creía que era patoso pero veo que tu eres más, ¿no te has dado cuenta de que ha sido en el brazo izquierdo?

-Sí, ¿y qué pasa? –respondí inocentemente.

-¿No eres diestra?

-¡Mierda!, para una vez que me parto el brazo ni de escribir me libro. Sí, soy una inútil.

-Anda no digas eso –pasó un brazo por detrás de mí y me apretó contra sí cariñosamente- y, ¿cómo te lo hiciste?

 -No te lo digo –se separó un poco de mí y agaché la cabeza para no verlo.

-¡Eh! ¿Por qué no? –la agaché aún más si era posible.

-Porque vas a reírte de mí –dije vergonzosa. Me cogió de la barbilla con sus dedos levantándome la cara hacia arriba lentamente, quedamos los dos mirándonos de frente.

-Vamos, estas deseando decírmelo.

-Intenté bajar las escaleras rápido para ver que estaba pasando.

-¿Y te caíste?

-¡Sí! –al afirmar su pregunta cubrí rápidamente mi rostro con mi manos y me eche sobre sus piernas, escuche como se reía y rápidamente intentaba contenerse para no hacerme enfadar.

-Lo siento, era gracioso –me agarró de los hombros y volvió a incorporarme, yo me dejé caer hacia atrás sobre el sofá y tapé mi rostro con el pelo. Ambos nos reíamos de la escena cuando él se inclinó hacia la mesa para coger algo-, ven aquí –me cogió del brazo que estaba enyesado, por la parte superior, y empujó hacia sí.

-¡Ey! ¿Qué vas a hacer? –en las manos tenía un permanente negro y comenzó a escribir en el yeso- ¡no! ¡para! Le he dicho a mi hermano hace un momento que no iba a pintarme y ahora llegas tú y… ¿se supone que debo dejarte hacerlo?

Pero él no me hizo caso y siguió escribiendo, cuando terminó me susurró un “Léelo”, y eso fue lo que hice, lo que había escrito ocupaba gran parte de la escayola.

“ Para los ojos más bonitos de California, para que se acuerde de mí los dos meses que lleve este chisme blanco (aunque yo ya no esté con ella), para que cuando lea esto se ría sin ningún motivo, porque su sonrisa se merece ser mostrada a todo el mundo. De su irlandés que le quiere mucho (pero muy en el fondo ¿eh?) – Niall :) “

Tras leer esto se me dibujó una enorme sonrisa, levanté la cabeza para mirarlo a la cara y me encontré con sus ojos azules que me miraban fijamente, no se la razón de porque pasó, pero por unos instantes me quedé muda, era incapaz de articular palabra.

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posted 1 year ago
orianaperezp said,
"un poco tarde pero de que te leo, te leo :) me encanto, siguela xx"

aaaw gracias, si, yo la sigo :3

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posted 1 year ago
weareyoungandcrazywithswag said,
"ame el capitulo, cuando subirás el otro c:?"

ammm nose, espero que mañana pero nose seguro porque tengo un cumpleaños, si me da tiempo si (:

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posted 1 year ago

Eric me ayudó a levantarme del suelo y me acompañó hasta mi furgoneta, donde me senté en el asiento del copiloto.

-Espérame aquí, ahora vuelvo y vamos al hospital

Se dió la vuelta y despareció corriendo por un lateral de la casa. Empecé a escuchar los mismos gritos de antes pero ahora con más fuerza, y de repente doblaron la esquina los tres. Eric tenia a Niall cogido por los brazos y Ryan lo cogía por las piernas mientras él gritaba como un loco.

-¿Qué ha pasado? –grité mientras los veía acercarse; pero ninguno me respondió-, ¿Qué es lo que ha pasado? –grité con más fuerza con el fin de que esta vez si me respondieran.

-Estábamos jugando y se tropezó –respondió Ryan.

Me quede atenta mirándolos mientras intentaban meter a Niall en los asientos de atrás.  Cuando por fin lo consiguieron, Ryan se sentó con él mientras le sujetaba la pierna y Eric se sentó a mi lado y comenzó a conducir hacia el hospital.

-¿Dónde ha sido? –le pregunté a Niall tras girarme.

-En el pie –dijo con cara de dolor y chirriando los dientes.

-Ya vamos a llegar, el hospital está cerca –dijo Eric intentando calmarnos.

-Dios, ¡cómo duele! –grité al mirarme de nuevo el brazo que colgaba débilmente.

-¡Joder! –exclamó Niall con su marcado acento irlandés mientras miraba mi brazo con los ojos abiertos como platos, al parecer no se había dado cuenta hasta entonces- somos unos inútiles Nikki.

-Bastante –le respondí yo con los ojos cerrados, y comenzamos a reírnos de la situación.

 

Me tumbaron en una camilla en Urgencias y me pidieron que esperara, que iban a preparar un quirófano. Me asusté al oír esa palabra, ¿un quirófano yo? ¿para qué? Solo tenía un brazo roto, deberían ponerme una escayola o algo ¿no? Estaba empezando a impacientarme, Ryan y Eric estaban en la sala de espera y yo ya había llamado a mis padres que venían de camino. De repente se abrió una puerta y apareció Niall con dos muletas y el pie vendado. Se acercó hacia mí con dificultad.

-¿Por qué estás aquí tumbada? –me pregunto con curiosidad.

-Porque van a operarme –le respondí con la cabeza totalmente girada hacia él, intentando no ver el brazo.

-Pero, ¿por qué? ¿Tan grave es? –me dijo preocupado.

-Supongo, no me han dicho nada, sólo que estaban preparando un quirófano –hice una pausa para luego añadir-: mis padres vienen de camino, Ryan y Eric están en la sala de espera, ve con ellos mientras.

Cuando por fin llegaron mis padres nos explicaron que tenía el cúbito y el radio fracturados y que por eso el brazo colgaba de esa manera; me preguntaron cómo me los había roto y cuando estaba a punto de entrar a quirófano me explicaron que la operación consistía en ponerme unas placas y unos tornillos en ambos huesos, para soldarlos.  Estaba muy nerviosa, mi madre me apretaba la otra mano con fuerza y me la soltó cuando vinieron a por mí unas enfermeras.

El quirófano estaba muy limpio y olía bien, me pusieron anestesia local de modo que poco a poco fui perdiendo la sensibilidad del brazo. Me indicaron que iban a empezar y uno de los cirujanos cogió un bisturí, cerré los ojos con fuerza esperando sentir el corte pero no lo sentí gracias a la anestesia. Me quedé con los ojos cerrados durante toda la operación hasta que me dieron unos golpecitos y me llamaron por mi nombre.

-Nicole –me llamaba una voz femenina- ya terminó la operación.

Abrí los ojos y la vi a mi lado, llegaron dos enfermeros más y comenzaron a mover mi camilla.

-¿Dónde me llevan?

-A una habitación para que estés con tu familia hasta que te demos el alta.

-¿Y cuándo será eso?

-Tus huesos son jóvenes y fuertes así que será más rápido que de costumbre, te haremos unas pruebas para ver como quedó el brazo tras la operación y luego podrás irte a casa. Pero tendrás que ir a rehabilitación durante unos meses para recuperar la movilidad del brazo –la enfermera me pareció muy simpática, le di las gracias con una sonrisa y ella se quedó de pie en el pasillo mientras que los otros dos enfermeros me llevaban a una habitación.

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posted 1 year ago
weareyoungandcrazywithswag said,
"Siguela! (:"

estoy escribiendo el siguiente capitulo, ahora lo subo cuando lo termine, si quieres te aviso:)

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posted 1 year ago
dirtydirtyd said,
"Me dejaste con la intriga! asaskjasjsajsajkjsjs valió la pena esperar! :D"

jaja me alegro de que te guste el sabado subo mas si no puedo mañana :)

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posted 1 year ago

(Parte 2)


Entré sin saber bien que hacer. Subí las escaleras silenciosamente hasta llegar al pasillo de la planta superior, había varias puertas. Estaban todas abiertas y se veía que no había nadie, excepto una que estaba cerrada.

-¿Hola? –pregunté con el fin de que alguien respondiera, pero nadie lo hizo-, ¿Eric?

La puerta que estaba cerrada se abrió rápidamente dejando ver a Eric que sonreía disculpándose.

-Perdón, no te había oído ¿Y los irlandeses?

-Están en el jardín jugando al baloncesto –le respondí mientras sonreía yo también.

-Ah vale. Pasa, no te quedes ahí parada –se apartó a un lado para dejarme pasar y una vez dentro cerró la puerta. Se sentó en su cama con la espalda apoyada en la pared y con sus pies descalzos sobre la cama, donde había varios libros y hojas-, siéntate aquí.

Apartó varias hojas de uno de sus lados y me senté al borde de la cama, sacando los apuntes de todo el curso de biología.

-¿Vas a cobrarme por esto? –me dijo riendo.

-Tengo que pensármelo –y me uní a su risa.

Al principio sentía un poco de vergüenza pero al final se me fue pasando. Acabé yo también descalza y tirada sobre la cama explicándole los problemas de genética que no entendía y riéndome cuando tras acabar de explicárselos, me decía que seguía sin entenderlos.

-Vamos a necesitar más de una tarde para que te entre todo –le dije cuando ya era hora de irme.

-¿Entonces tengo que molestarte más días?

-No molestas –le dije mientras esbozaba una sonrisa.

De repente sonó un ruido que entraba por la ventana, un golpe fuerte. Eric se asomó para ver que pasaba.

-¡Joder! –exclamó mientras seguía con la cabeza asomada por la ventana, se oían unas voces en el exterior, alguien estaba gritando y gimiendo de dolor-, ¿has venido en coche? –me dijo volviéndose hacia mi con cara de preocupación.

-Sí ¿por qué? ¿qué pasa fuera? –yo aún seguía sentada en la cama.

Él salió corriendo de la habitación y bajó las escaleras saltando los escalones de dos en dos, con mucha prisa y preocupación mientras gritaba “¡Ya voy!”. Yo traté de seguirlo, y digo traté porque no bajé las escaleras de forma normal. Yo no era como él, yo no podía bajar las escaleras deprisa, y por intentar hacerlo me tropecé y caí rodando desde los primeros escalones. Cuando llegué abajo me quedé tumbada en el suelo durante unos minutos hasta que Eric llegó. Mi cara reflejaba terror y a la vez dolor.

-Pero, ¿qué haces tirada en el suelo? –se acercó y aunque yo negaba con la cabeza no me hizo caso y me cogió de los brazos para levantarme. Un chillido de lo más bruto y vergonzoso salió de mi boca mientras cerraba los ojos con fuerza.

-Mi brazo –dije con lentitud mientras miraba como colgaba débilmente parte de él al intentar levantarlo.

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posted 1 year ago

(Parte 1)


Estaba hablando con mi prima mientras Niall se duchaba. Cuando salió del baño cogí mi carpeta de apuntes y el libro de biología y baje las escaleras, cuando llegué abajo me paré.

-¿Vienes? –le pregunté alzando la voz.

-¿Dónde? –me respondió desde mi habitación.

-¿Conoces a Ryan?

-Un momento ya bajo.

Nos sentamos en la furgoneta, conducía en silencio hasta la casa de Eric Murray hasta que Niall rompió el silencio.

-¿Qué te hizo Christie? –su pregunta me sobresaltó y me quedé callada por unos instantes hasta que supe que responder.

-Perdí a mis amigas por defenderlas –le respondí sin ningún otro movimiento en mi rostro que el de mis labios al hablar.

-¿Por defenderlas de Christie? ¿No dijiste que era ella quien tenía la culpa de todo?

-Las dos cosas –me quedé callada, ya habíamos llegado y aparqué cerca de la casa. Lo miré a los ojos-, estaba haciéndose muy amiga de Kate y cada vez dejaba mas de lado a Carla. Se lo dije todo en la puerta del instituto y  ella me golpeó con una piedra –enredé mis dedos en mi pelo buscando la cicatriz, incliné mi cabeza hacia él haciéndole un gesto para que tocara. Él puso su dedos sobre los míos y yo los aparté dejando solo los suyos.

-No fue hace mucho, ¿verdad? –dijo mientras acariciaba la reciente cicatriz. Aparté la cabeza y volví a mirarlo.

-No, pero estos días me han parecido eternos. A la mañana siguiente se presentó en el hospital muy temprano y me dijo que ahora era yo quien iba a ocupar el lugar de Carla, que iba a echarme del grupo. Luego fue cuando te agregué y comenzamos a hablar mientras me iba distanciando de ellas, el resto ya lo sabes.

-Vaya… -se quedó cortado, no sabía que decir ni cómo comportarse, hasta que de repente habló-: ¿quieres que haga algo?

-No por favor, pero no me dejes, no me gusta estar sola.

-Y cuando me vaya, ¿qué harás? –esa pregunta no me la había planteado nunca, ¿qué pasaría cuando él se fuera y me quedara sola de nuevo? Sí, yo iría después a Irlanda, pero después, y luego tendría que volver.

-No lo sé, no quiero pensar en eso.

Bajamos del coche y llamamos al timbre. Abrió Ryan, el irlandés de Eric y saludó a Niall alegre de que estuviera allí. Tenía un balón de baloncesto en las manos y se fue con Niall por un lateral de la casa, a una canasta que había en el jardín.

-Entra, Eric está arriba, no hay nadie más –me dijo Ryan casi a gritos, a mí que me había quedado de pie enfrente de la puerta principal que estaba abierta, sin saber qué hacer.

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posted 1 year ago

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